CUESTION DE FE


por Stella Maris Zaffaroni



Hace unos 8 años, en un momento de pasión, mi hermana le dijo a su marido
"Dale con fe que no pasa nada". Hoy vino a pasar el fin de semana en casa mi sobrinita... es linda la nena, con ese "luc" superdotado e ingenuo que tienen los nenes criados entre grandes ¿viste?.
-¿Esta la liliputiense?- preguntaba Macarena en el teléfono.
- Dear, es una nena- le reconvine
- Rara e insoportable- sentenció- Además me voy a la estancia, acompañada
- la risa gorgoteaba en su garganta- te llamo el martes- dijo y colgó.
Me quedé mirando el tubo.
Me fui a la cocina, abrí la heladera y un resplandor blanco me iluminó...
¡No, nada de la Luz... qué ángeles...era el vacío, anoche estuvo el hijo con sus amigos.
Ir de compras con la nena...mmm de shopin con...mmm...mmm. Tengo un plan, me alegré.
Pesqué el teléfono y disqué... bueno en realidad apreté para lo de Teté, porque ahora disco no tienen los teléfonos ¿verdad? Ocupado.
Volví a apretar...ocupado
-¿Con quién estará apretando a éste que no contesta?
-Tía- la nena, parada frente a mí, se rascaba los ojos.
- Chichí, cariño, Chichí, es poco paquete lo de tía- le acaricié el pelo
- Está bien: Tía Chichí, tengo sueño.
- Nada de tía, te dije que es poco elegante.
-¿Es poco elegante que seas mi tía?
- No eso es espléndido- decidí terminar el tema- nena son las 11 no es hora de dormir.
-... la hora de dormir es cuando tenés sueño, me lo explicó papito- se restregaba los ojos.
- Adorado, papito. Es que tengo que ir a buscar las cosas del almuerzo...
-No tengo hambre- dijo al tiempo que corría hacia el dormitorio, y se zambulló bajo el acolchado.
Volví a apretar para lo de Teté...¡que venga alguien y me salve!, estoy atrapada con la nena... Vuelvo a apretar y el teléfono de Teté que sigue ocupado. En eso me acordé ¡si tiene un romance en internet!
Desolada me senté frente al televisor y lo encendí. Estaba empezando El exorcista.
¿Podés creés que nunca la vi?, pesqué un almohadón para abrazarlo y me instalé a mirar.
-Una película en lugar de almuerzo es perfecto para adelgazar- me dije y me arrellané.
Estábamos llegando al final cuando sonó el teléfono. Pegué un grito y atendí, era Teté.
-Chichí, qué bueno que te encuentro
-Algunos tienen suerte
-Voy para allá con el cura de El Cordón
-Curas en casa no- le dije en el momento en que oí que la nena me llamaba.
Sori, corto- dije y largué el auricular
Semiacalambrada corrí al cuarto.
-Estás bien, ¿no tenés tos?, ¿no vomitaste nada verde?
La nena sonreía como extasiada
-Soñé con Dios- decía mi sobrina mientras miraba con sus grandes ojos azules fijos, como idos
-¿Con Dios?- me agarró como una puntada Macarena en la estancia con alguno, Teté con su romance cibernético y ésta sueña... ¿por qué todo lo interesante le pasa a otro?- Y ¿te dijo algo?
- Ah sí- dijo y quedó ahí, los ojos fijos tipo el parpadeo del faro de Punta Carretas.
-Nena- le sacudí un brazo- Te quedás así como en blanco...decime Dios, él, ¿cómo es?
- Bueno Ella...
-¿Qué?
-...es como color tierra...
-¿Cómo?
-...el pelo parece mil enredaderas, enrulado y salvaje...
- No... pero...
-Los ojos son cambiantes como un mar de lava. Se sentó a mi lado, tomó mis manos entre las suyas y cuando comenzó a hablar era como oír al viento. Siempre que me llames voy a contestarte. Dijo y me puso algo en la mano.
-Un escapulario, ¿una medalla?, no serán estigmas ¿no?- le miré las palmas.
La nena me acarició la cara, me miró dulcemente a los ojos y dijo: - No tía, un celular me dio.
Sentí que alguna neurona como que chisporroteaba.
-Esto es "tu mach"- grité.
Serían más o menos las 9.30 de la noche, la iglesia estaba en calma y me rodeaba el olor a incienso, todo era paz y quietud... salvo el monólogo de Teté. Hay días en que parece una mosca, moscón, abejorro...dale con la letanía..."Chichí, vamos, no te podés quedar, el cura se quiere ir a dormir, sé razonable, vamos... dale vení, vamos, movete, sé buenita".
Ni ahí. Yo de acá no me muevo hasta que el Señor conteste mis súplicas... y no le devuelvo nada el celular a la nena.



Chichí