Un gualicho, una poción, un...algo

por Stella Maris Zaffaroni

 

 

 

 

¿Te pasa que estás en medio de un sueño  sintiéndote comodísima y de pronto…te despertás? Pues eso me pasó esta mañana así que salí de la cama con una sensación como de pérdida (onda menstruar…todo bien, pero es una pérdida).

Mientras deshacía la cama iba haciendo la lista del súper. Fui al escritorio y encendí la computadora. De camino a la cocina fui abriendo los postigos, llegué, puse a llenar la caldera, metí la ropa en el lavarropa, abrí la puerta del patio del naranjo. Saqué la caldera de debajo de la canilla y la puse sobre el fuego. Giré la perilla del lavarropas. Puse el café en la cafetera, agarré la regadera y empecé a echar agua a las plantas, vi que la mesita tenía una pata enclenque así que le saqué las macetas, busqué la cola en la despensa, no estaba ¿dónde la dejé? (la mía no, tonta, todavía me acuerdo de dónde pongo la cola)…ah sí, en el escritorio. Apagué el fuego, metí el agua en la cafetera…me serví un café y marché rumbo al escritorio, regadera en mano para aprovechar el viaje poniendo agua a todas las plantas. Llego al escritorio, busco la cola. Miro la computadora y decido: bajo el correo…mmm me escribió mi prima Margarita de Pinares. Ya me copé y me puse a escribir…como media hora después regreso a la cocina, pego la pata de la mesita, se terminó el lavado…a colgar la ropa…abro el balcón del fondo ¡por Dios, cuánto hollín!. Cuelgo la ropa, busco una escoba, barro el balcón y hago facha al sol porque enfrente, del lado de allá ¿viste?, había un morocho fumando en una de las ventanas…mmm ¡quién fuera cenicero!…

Me fui a tender la cama pensando que no sé porqué a las 10 de la mañana ya estoy tan cansada. ¿Será vejez?, me puedo morir… ¡yo nunca voy a ser vieja!, ¡jamás!...de última seré antigua, demodé…algo así muy paquetísimo. Pero este cansancio… ¿será falta de actividad?...pensé al tiempo que reclinaba mi frente en el vidrio de la ventana, vi un anuncio de cigarrillos y me recordé del morocho. Volví a la cama, coloqué la sábana y quedó lisita lisita, sin una arruga, inmaculada…

-¡Son sábanas de virgen!- grité y llamé a Macarena.

 

-Explicame que te ponés así porque ves un tipo por la ventana - venía diciendo al tiempo que entraba en la casa.- Suerte que no viste Real Sex por I-Sat...Vos lo que necesitás es un gualicho-.

-¡Dear! Es lo último que me hace falta.

-Mejor un gauchito- acotó Teté- que le haga el favor.

-Te callás- Macarena lo empujó- Desde que te juntás con la chusma estás cada vez más ordinario.

-Y satisfecho como gato con plato de crema- el otro se pasó la lengua por los bigotes.- Hablando en serio ¿quieren ir a ver a una que les haga un conjuro de amor?

-Eso me encantó- dijimos nosotras a dúo-¿dónde?, ¿quién?, ¿hay que pedir hora?

-Tranquilas, potrancas aquí Teté y su lista de contactos- dijo y sacó la agenda agarró el teléfono.

-¿A quién discás?-pregunté ansiosa.

-¿Cómo discás?, ¿sos tonta tú? es un teléfono digital- Macarena se burlaba.

-Bueno entonces digo: ¿A quién digitás?-me sentí estúpida- ¿a quién apretás?-me sentí erótica. Y Teté también porque le brillaron los ojos… y a Macarena le brilló el anillo cuando levantó la mano amenazándolo.

-Haiga paz, haiga paz- dije y me puse en medio. Desde el asunto del vendedor de la PC (que además está saliendo con Teté), que existe esta tirantez.

-Aló-dijo el en el tubo y Macarena se tuvo que abstener de golpearlo.

-Ya estuvo-anunció minutos después- el jueves a las 20 las espera…

- ¿Madame Ivonne?- preguntamos juguetonas.

- Sori gerl, se llama Estela, es contadora pública y vive en  la otra cuadra…La magia está en lo que dice.

- ¡Adoré que me hagan un elixir, un perfume de seducción, un…

- Chichí, un día de estos te vas a dar cuenta de que el mundo es una realidad- dijo Macarena y yo sentí como si me cayera del unicornio.

Bueno el viernes te cuento cómo me fue ¿ta?

Chichí